América Latina podría ahorrar millones de dólares con transporte 100% eléctrico


Si América Latina cambiara toda su flota de buses y taxis por vehículos eléctricos a partir de 2018, se ahorrarían para 2030 casi 64.000 millones dólares en combustibles y se reducirían 300 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono (CO2eq), según una estimación de ONU Medio Ambiente.

¿Te imaginas tu ciudad con un transporte público 100% eléctrico al 2030? ONU Medio Ambiente presenta una evaluación los potenciales beneficios de un sistema de transporte público cien por ciento eléctrico para 2030.
La flota vehicular en América Latina sigue creciendo aceleradamente y se estima que podría triplicarse en los próximos 25 años – siendo la tasa de crecimiento más alta a nivel global, de acuerdo al estudio Movilidad eléctrica, oportunidades para América Latina de ONU Medio Ambiente.
El aumento en la flota, basada en vehículos de combustión interna, significará un aumento proporcional en emisiones de gases de efecto invernadero (Gei), contaminación local, además del colapso de la infraestructura vial en las ciudades.
Transformar el sector transporte hacia la modalidad eléctrica es crucial para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París.
Varias capitales de la región están dando pasos para acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica, entre ellas, Santiago de Chile, donde se licitaron 90 buses eléctricos en 2017. Además se destaca la Estrategia de electromovilidad para fomentar esta transición.
 Varios países del cono Sur y México anunciaron que empezarán a ensamblar o fabricar vehículos eléctricos de baterías, mientras que Ciudad de Panamá realizará un análisis comparativo entre buses de gas natural y buses eléctricos.
Por su parte, Buenos Aires gasta 937 millones de dólares al año en combustible para su flota de buses, generando además 7.4 toneladas de emisiones de CO2. El estudio estima que en 2030 y con una flota eléctrica podrían ahorrarse 8,361 millones de dólares por año en combustible y se dejaría de emitir unas 58 millones de toneladas de CO2. El estudio también evaluó las oportunidades de Rosario.
La transición a vehículos eléctricos en estas ciudades ayudaría además a evitar la muerte prematura de más de 36.500 personas como consecuencia de las enfermedades respiratorias asociadas a la calidad del aire, de acuerdo con el documento.
El estudio fue realizado en conjunto con la Federación Internacional del Automóvil (FIA Región IV) y los clubes del automóvil locales, y con el apoyo de la Cooperación Española (AECID), así como de la Unión Europea a través de su programa Euroclima+.
Fuente: comunicarseweb.com.ar

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