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¿Buscas transformar un bus en casa? aquí hay 5 geniales ejemplos


¿Te imaginas viviendo en un bus? Los protagonistas de hoy lo tenían completamente claro. Viejos vehículos, con un encanto especial, que han sido completamente reformados y actualizados para poder convertirse en la residencia habitual de varias familias. Quizá no todo el mundo se atreva con esta aventura, pero lo cierto es que pueden servirnos de inspiración para darnos cuenta de que el poco espacio no es un impedimento para crear un hogar confortable


El bus de Will y Alyssa






Will Hitchcock y Alyssa Pelletier hacía tiempo que tenían la idea de transformar un bus en su vivienda. No lo dudaron cuando encontraron este viejo bus a la venta por 5.500 dólares. El principal problema es que querían convertirlo en una casa rodante, algo que en EEUU se ha convertido en un auténtico boom. Invirtieron unos 2.000 dólares en temas de reparaciones y mantenimiento, para que  pudiera ponerse en marcha. Tras esto, se metieron de lleno en la decoración y adaptabilidad de su interior. Eliminaron todos los asientos, añadieron aislamiento, electricidad, plomería y madera, mucha madera. En total gastaron 30.000 dólares. Un dinero realmente bien invertido, como podemos apreciar, en una casa que les permite vivir, trabajar y viajar al mismo tiempo.

La decisión de Julie y Andrew Puckett




Julie y Andrew Puckett vivían en un apartamento en Atlanta. Siempre habían fantaseado con la idea de conseguir su propia casa rodante ;así, cuando su casero les subió el alquiler, lo vieron como una señal para poder poner en marcha este gran sueño. Compraron un viejo bus escolar de 1990 y comenzaron a trabajar. Admiten que el diseño, tanto interior como exterior, responde a una inspiración clara a caballo entre las casas rurales de la costa este y la mítica novela de Moby Dick. Un ambiente náutico con grandes dosis de aventura que no deja a un lado, en ningún momento, la comodidad y la estabilidad de un hogar. A la pareja se les suma Starbuck, su perro, y un montón de hobbies, por lo que el espacio extra de almacenaje era importantísimo. Así, aseguran que las soluciones en este terreno son realmente creativas llenando el interior del bus con elementos multifuncionales, como el sofá de la sala de estar, que en su interior guarda un arcón para guardar objetos.

Un proyecto de arquitectura de lo más interesante




En la historia vinculada a este bus encontramos al joven Hank Butitta, un estudiante de arquitectura que quería crear un proyecto de final de carrera un tanto diferente. Compró un bus escolar por tan sólo 3.000 dólares y junto a su hermano y un amigo invirtió aproximadamente 6.000 dólares para transformar este viejo vehículo en una casa completamente habitable. Según el propio Hank, era bastante dinero para un estudiante, pero menos de lo que se pide en el pago inicial de una casa, e incluso menos de lo que pagó él mismo en la matrícula de su último semestre en la escuela de posgrado. En cuanto a las reformas, la transformación fue impresionantes. Adaptaron muebles, crearon claraboyas, instalaron un sinfín de luces LED en el interior e incluso adaptaron el viejo suelo de un gimnasio para el pavimento del bus. Para terminar, un montón de madera por todas partes, material que hacía que los viajes en su interior fueran aún más cálidos y acogedores. Aunque en la actualidad ya no viajan con esta maravilla, el bus está instalado en su jardín, funcionando como estudio y como casa de invitados.

Un bus de dos pisos convertido en hotel






Adam Collier Woods, un carpintero de Inglaterra, vio una oportunidad de negocio en este viejo bus de dos pisos. Se trata de un bus original de West Midlands construido en 1982, una verdadera maravilla que pudo comprar en eBay por unas 4.500 libras. Su intención era clara, crear un lugar único en el que poder alojarse mientras se disfrutaba del típico campo inglés. Fueron 6 meses los que el carpintero trabajo en el interior y exterior del vehículo. Mucha mano de pintura verde, madera para los muebles e incluso una estufa de leña para las noches más frías. Con capacidad para 6 personas, este bus se ha convertido en uno de los lugares más reclamados del condado.

De casa itinerante a cabaña





Mira y Jeremy Thompson siempre quisieron tener una casa con ruedas. Una casa itinerante para poder moverse por las costas estadounidenses. Cumplieron su sueño adquiriendo un bonito bus que adecuaron para su vida en la carretera. No obstante, en esta historia las cosas cambian. Mira y Jeremy se dieron cuenta de que quizá esta vida sobre ruedas no era la mejor para forjar una futura familia, así que ahorraron el dinero suficiente para poder adecuar el vehículo y convertirlo en una pequeña cabaña de cedro. El resultado es de lo más impresionante. Delicadeza en sus materiales y colores. No sólo revistieron el interior de madera, también el exterior, añadiendo unas bonitas tejas que le dan un toque como de cuento, una escalera de madera para acceder a la vivienda y un interior lleno de detalles al más puro estilo vintage.

Fuente: proyectos.habitissimo.es

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